lunes, 18 de julio de 2016

Mascarillas caseras

En su hogar también pueden preparar mascarillas caseras muy efectivas.

Mascarillas caseras

Mascarillas caseras
Fotografía realizada por Kaz de Pixabay

Mascarillas para pieles grasosas 

Junte 35 gramos de miel depurada y natural, y una clara de huevo. Bata bien y, para espesar, añada 8 gramos de harina de cebada. Extienda sobre la cara, el cuello y el escote, déjela reposar 20 minutos. A continuación enjuagar con agua tibia.

Mascarillas para pieles secas

Funda 3 cucharadas soperas de grasa de cerdo, en un jarro. Aún caliente mézclela con una banana machacada, una cucharada de miel y medio pepino triturado. Extiéndala sobre la cara, cuello y escote y retírela en 20 minutos.

Mascarillas para pieles mixtas

Mezcle un tomate maduro triturado con un huevo batido y aplique esta mezcla sobre las zonas grasas de la cara: frente, nariz, contornos y mentón. A continuación, añada 2 cucharadas de almendras ralladas a un yogur, y extienda esta preparación por el resto del rostro, cuello y escote. 
Deje reposar 15 minutos, y retire con agua tibia.

Mascarillas para pieles normales

Ralle 2 zanahorias grandes y mézclelas con harina de papa. Cubra la cara, el cuello y el escote, y manténgalas 20 minutos. Enjuague con agua fría.
Refrescante: Mezcle 20 gramos de salvado de trigo, 30 gramos de harina de trigo y 5 gramos de miel. Añada la cantidad de leche necesaria para formar una pasta espesa y extiéndala sobre el rostro. Después de 20 minutos, enjuague con agua tibia.

La obesidad mórbida tiene cura

La obesidad no es sólo cuestión estética. Es una enfermedad crónica multifactorial que en muchos casos provoca la muerte.

La obesidad mórbida tiene cura

La obesidad mórbida tiene cura
Fotografía realizada por Olichel de Pixabay

Los obesos mórbidos no sólo tienen una expectativa de vida menor, sino que la calidad de vida es muy inferior a la de una persona sin exceso de peso, debido a la gran cantidad de enfermedades derivadas de la obesidad (comorbilidades) que padecen.

Pero, además, deben someterse a problemas ajenos, como el egoísmo y la discriminación de una sociedad que no está preparada para albergarlos. Desde los talles para vestimenta, las butacas del cine, los asientos de avión, auto o colectivo, la falta de cordones en la vereda o rampas de acceso, los gimnasios y hasta las dimensiones de los baños públicos, están ideados para gente no obesa.

Por todos estos motivos, hay que comprender que nadie es obeso por elección y que estamos ante una epidemia que, a nivel mundial, ya ha cobrado muchas víctimas.

Una solución para terminar con este problema

La cirugía bariátrica es una opción para dejar atrás el fantasma de la obesidad, y empezar a vivir una nueva vida.

La obesidad mórbida tiene cura
Fotografía realizada por bykst de Pixabay
La cirugía bariátrica es una opción para empezar a vivir una nueva vida.

Los pacientes operados, que disfrutan de sus resultados, reconocen una mejor calidad de vida, mayor interacción social, bienestar psicológico, oportunidades de empleo y una superación en su condición económica.

Esta metodología, aplicada en pacientes que provenían de otras terapias alternativas, demostró que las intervenciones quirúrgicas les han brindado una reducción de peso en forma sostenida.

En la actualidad existen dos tipos de cirugías que se realizan con mayor frecuencia para el tratamiento e la obesidad: la banda gástrica ajustable sueca y el bypass gástrico.

El primer procedimientos se hace mediante una técnica restrictiva, que limita los volúmenes de alimentos a ingerir en cada comida, disminuyendo la capacidad gástrica. No modifica la anatomía del aparato digestivo ni interfiere con el proceso de ingesta normal,

Esta técnica, que se realiza en forma laparascópica, consiste en la colocación de un anillo siliconado en la parte superior del estómago, dividiéndolo en dos, donde el primer estómago o porción superior tiene una capacidad de 15 centímetros cúbicos.

El bypass gástrico se realiza a través de una técnica mixta (restrictiva con la mala absorbencia) que combina un triple mecanismo que causa la pérdida de peso: disminución de la ingesta por el pequeño tamaño del reservorio gástrico, retardo de la evacuación gástrica debido al tamaño del neoestoma gastroentérico y la mala absorción selectiva de grasas, sin interferir en las proteínas y hidratos de carbono. El método impide que se mezcle en forma normal la comida con la bilis yy las secreciones pancreáticas.

Esta intervención modifica el circuito de la comida por el aparato digestivo. Reduce el tamaño del estómago y lo conecta con la primera parte móvil del intestino delgado, sin que los alimentos pasen por el duodeno. Así, el paciente pasa tanto a comer poco, como a absorber una menor cantidad de los escasos alimentos que ingiere.

Ambos métodos pueden practicarse en pacientes con obesidad severa y mórbida, con un índice de masa corporal superior a 40 en la relación peso-altura (el rango normal va de 18,5 a 24,9) y que no respondieron a dietas, ejercicios, ni fármacos, y que presenten trastornos graves relacionados a la obesidad.

miércoles, 13 de julio de 2016

El smog afecta los pulmones de los chicos

El aire contaminado eleva el riesgo de contraer enfermedades en la edad adulta. Son las conclusiones de un estudio con más de 1.700 niños, durante 8 años. Estos resultados pueden aplicarse a cualquier área urbana, con mucho tránsito y otras formas de polución.

El smog afecta los pulmones de los chicos

El smog afecta los pulmones de los chicos
Fotografía realizada por Unsplash de Pixabay

Pero... ¿qué es el smog?

Según la Organización Mundial de la Salud, el aire contaminado es aquel en cuya composición existen una o varias sustancias extrañas, en cantidades, y durante un período tal, que pueden resultar nocivas para el hombre, los animales, las plantas o la tierra. De acuerdo con los resultados de un nuevo estudio realizado en Los Ángeles, Estados Unidos, los chicos expuestos al aire contaminado podrían tener un bajo desarrollo pulmonar al cumplir los 18 años, déficit que puede ponerlos en gran riesgo de sufrir enfermedades respiratorias y otros problemas de salud, al crecer. Científicos han asegurado que el smog puede provocar varias enfermedades, y en casos extremos, hasta llevar a las personas a la muerte.

La investigación, publicada en The New England Journal of Medicine, sugiere que la exposición diaria a la polución puede, en los adoscentes, generar pulmones que nunca funcionen como deberían. "Encontramos importantes fallas en el crecimiento de aquellos chicos que respiran aire contaminado", aseguró W. James Gauderman de la University of Southern Calfornia, quien junto a sus colegas estudió a 1.759 chicos que asistían al cuarto grado, y que vivían en los suburbios de Los Ángeles, en 1993. Durante 8 años, estudiaron el desarrollo de sus pulmones, así como el nivel de smog en estas áreas.


Fotografía realizada por rkiz de Pixabay

El equipo descubrió que los jóvenes que residían en las zonas más contaminadas estaban cerca de 5 veces más expuestos a sufrir un déficit en sus pulmones, y tenían menos del 80% de las funciones requeridas a esa edad.

E la generalidad de los casos, los chicos poseían suficiente capacidad pulmonar como para jugar al fútbol y hacer la mayoría de sus actividades diarias, sin grandes inconvenientes. Pero, cuando al déficit se le suma el declinamiento normal que tienen las funciones pulmonares con el paso de los años, puede causar problemas, explicó C. Arden Pope, un experto en polución de la Universidada de Brigham Young, quien también aseguró que los pulmones inmaduros suelen desarrollar asma o enfisemas.

Los descubrimientos son válidos para cualquier área urbana, con mucho tránsito y otras formas de polución. Nadie conoce en realidad, la manera en que respirar aire contaminado llega a abstaculizar el desarrollo pulmonar. Sospechan que inhalar pequeñas partículas puede provocar una inflamación en los pulmones, proceso que atentaría contra el normal crecimiento del aparato respiratorio.

Enemigo silencioso

El smog, término que proviene del inglés al unir las palabras smoke (humo) y fog (niebla), denomina la contaminación atmosférica que sufren algunas ciudades, debido al resultado de combinar ciertas condiciones de la atmósfera y contaminantes atmosféricos concretos. Es una mezcla de niebla, humo y vapores que provienen de productos químicos. Es un tipo de polución con concentraciones de óxido de sulfuro y de nitrógeno, hidrocarburos y millones de partículas de plomo, manganeso, cobre, níquel, cinc y carbón. Todos estos gases provienen de las industrias, de los automóviles e incluso de los hogares, como resultado de procesos de combustión.

En la actualidad se identifican dos tipos de smog: el fotoquímico y el sulfuroso, o reductor. El origen del smog fotoquímico está en la combustión de los motores, una mezcla compleja que se forma a partir de la interacción de la luz solar con dos de los principales componentes de los gases de escape, el CO2 y los hidrocarburos, dando ozono como principal oxidante. El smog sulfuroso es el que contiene concentraciones elevadas de óxidos de azufre y de material particulado.

El smog no es un contaminante atmosférico, sino que es una consecuencia de la contaminación atmosférica, es especialmente importante en las ciudades que están en lugares con climas secos, cálidos y soleados y en aquellos lugares en los que existen muchos vehículos. 

lunes, 11 de julio de 2016

Alimentos que quitan el hambre y ayudan a adelgazar

Dos de los mayores enemigos de las dietas y esfuerzos para adelgazar, son la sensación de hambre constante y ese "cosquilleo" que descontrola. Para desactivarlos, se pueden emplear una serie de trucos, comidas, bebidas y suplementos naturales que permiten "picar sin picar" y envían al cerebro una señal que dice ¡basta de comer!

Alimentos que quitan el hambre y ayudan a adelgazar

Alimentos que quitan el hambre y ayudan a adelgazar
Fotografía realizada por jill111 de Pixabay
Para adelgazar, también son válidas las leyes y realidades de la física, como las que indican que dos cuerpos sólidos (en este caso los alimentos que se ingieren) no pueden ocupar el mismo lugar (su estómago) al mismo tiempo, y que el que llega primero y ocupa el espacio disponible cierra el paso a todo el que llegue después.

Estas reglas también se aplican a su aparato digestivo, que genera, al cabo de unos 20 minutos de haberse llevado una comida o bebida a la boca, un reflejo de saciedad, que consiste en la señal nerviosa de que "el depósito está lleno" enviada por su estómago al cerebro, el cual desactiva su ansia de comida. 

Para comprobar cómo funciona este mecanismo, clave para el éxito de una dieta puede hacer dos sencillas pruebas que la convencerán: cuando coma en un bar o restaurante y se satisface con el pan y la manteca que hay en la mesa para "matar el apetito" mientras espera la comida, descubrirá que su voracidad desaparece o disminuye, si tardan mucho en traerle el primer plato. Se come en su casa, comience el almuerzo o la cena con un plato rico en verduras y descubrirá que puede reducir sin problemas el tamaño del segundo plato y del postre, y las ansias de comerlos.

En vez de "saciedad física", otras comidas como las pastas o las papas producen una "saciedad bioquímica" al estabilizar los niveles de azúcar sanguíneos y evitar el desarrollo de hambre. Para lograr que estos efectos naturales trabajen a favor de su silueta, puede recurrir a técnicas, alimentos y productos que la disuadan de comer, activen su saciedad, reduzcan el apetito y cierren el paso a las comidas calóricas.

Fibra: la esponja intestinal

Además de mejorar el tránsito intestinal y prevenir el estreñimiento, la fibra vegetal (un carbohidrato compuesto, presente en el pan y los cereales integrales, las legumbres, frutas, frutos secos y hortalizas) tienen un valor energético nulo, y contribuye a adelgazar de dos modos. Por un lado, ayuda a reducir la ingestión calórica, porque, para aumentar el consumo de fibra, hay que consumir más cantidad de comidas (poco calóricas) que la contienen, en detrimento de otras comidas más grasas.

Por otro lado, debido a que las fibras vegetales se hinchan dentro del estómago, llenándolo, producen un efecto de saciedad, que aumenta a medida que se eleva la dosis de fibra y reduce rápidamente las ganas de comer.

Para aprovechar mejor el efecto saciante de la fibra, mantenga una dieta vegetal rica y variada, ingiera frutas con cáscara (su parte más abundante en fibra) y recuerde que la proporción de fibra varía según el vegetal (la lechuga tiene muy poca, pero la cáscara de la pera tiene un porcentaje muy alto, igual que las lentejas y los garbanzos).

Para comer 30 gramos diarios de fibra recomendados (sin pasarse, porque el exceso dificulta la absorción de minerales), incremente el consumo gradualmente (para darle tiempo al tubo digestivo a adaptarse al cambio) y tome líquido en abundancia (por que la fibra absorbe el agua del intestino y sin un aporte adecuado puede producir estreñimiento).

Papas para frenar el apetito

Además de las fibras vegetales (que no se digieren ni aportan energía), existen otros hidratos de carbono complejos que son digeribles y energéticos, y general sensación de saciedad.

Entre estos carbohidratos que requieren una digestión larga, son absorbidos lentamente y aportan poca energía, se destacan el almidón (la principal reserva de energía de los vegetales) y el glucógeno de origen animal (carne y pescado). El almidón se almacena en forma de gránulos en los cereales, papas y tubérculos, bananas y legumbres, así como en sus productos derivados (pan, harina o pastas). La diferencia con los carbohidratos simples (azúcares, de rápida asimilación) es que éstos aportan un pico de energía rápida, que desaparece pronto, y producen altibajos en el nivel de glucosa en sangre, lo que a su vez causa sensación de hambre y más ansia de azúcares. Los complejos, sin embargo, se asimilan a lo largo de varias horas y mantienen estables los niveles de glucosa, sin disparar el apetito.

Beba toda el agua que pueda

Si bien no es una sustancia estrictamente nutritiva, no podríamos vivir mucho tiempo sin ella. Se puede tomar en grandes cantidades todos los días, sin engordar un solo gramo (porque no aporta ninguna caloría) y además ayuda a adelgazar (debido a que colma el estómago evitando que lo llene con otras sustancias contraindicadas para mantener su línea).

El agua es la gran aliada de la vida y la salud, y también de la dieta. Aunque tomar agua entre las comidas ha estado contraindicado durante muchos años, ahora los expertos han reivindicado este saludable líquido. Los expertos en nutrición están de acuerdo que no produce efecto adverso alguno en la gente sana y que puede ayudar a controlar el peso.

Tomada antes de comer, el agua induce rápidamente una sensación de saciedad y contribuye a evitar el apetito, ya que llena el tubo digestivo, aunque sea por un tiempo limitado.

¿Cuánta agua y de cuál? Los expertos aconsejan tomar al menos 2 litros (unos 8 vasos) diarios de agua, bebiendo el primer vaso a levantarse (para reponer los líquidos perdidos durante el sueño y mejorar el estreñimiento) y teniendo siempre a mano una botella con esa cantidad de líquido para controlar su consumo (debe quedar vacía al final de la jornada).

Hay personas que prefieren beber agua mineral, pero hay que tener en cuenta que muchas de estas aguas tienen sales (como el sodio) que en exceso pueden resultar nocivas para ciertas personas. Por ello, los expertos recomiendan tomar agua de la canilla, siempre que pueda y, sólo cuando ésta sea mala, optar por agua mineral, pero variando de marca.

Técnicas antiapetito

  • Satisfágase con la vista. Sírvase la comida en platos de postre y coma con cucharas y tenedores de dimensiones reducidas. La vista es un sentido muy poderoso en todo lo que se refiere a comer. Dado que un plato semivacío no causa buena impresión, cuando éste es grande, lo llenará con más comida, la cual la terminará ingiriendo porque se tiende a no dejar nada en el plato. Si éste es pequeño comerá menos, aunque se saciará más, porque habrá engañado a sus ojos y al estómago al percibir que "limpió" el plato por completo. Usar cubiertos grandes tiene un efecto similar: hace que los fragmentos de los alimentos que agarre sean más grandes y que la comida desaparezca a mayor velocidad del plato.
  • Tómese su tiempo. Coma sentada, despacio, masticando bien, saboreando los alimentos, con bocados pequeños, en un ambiente tranquilo... Comiendo relajadamente dará más tiempo a su aparato digestivo a que active la producción de saliva y jugos gástricos, y a que funcione el reflejo de saciedad con una cantidad razonable de comida en el estómago, en vez que se dispare cuando ya se colmó de calorías en pocos minutos, sin haber notado que lo hacía.
    Comer rápido, tragando sin masticar, con tensión nerviosa, sin atender a lo que hace distraída, mientras habla del trabajo, lee el diario, escucha música a todo volumen o ve la televisión, no sólo produce malas digestiones, sino que además fomenta el caos alimentario y los atracones, al hacer que uno pierda el control sobre qué y cuánto come. 
  • Mantenga el estómago lleno. Para evitar los ataques de hambre entre las comidas principales o llegar a ellas famélica, los expertos aconsejan una táctica destinada a mantener la sensación de saciedad regular y un aporte estable de energía desde que se levanta hasta que se acuesta. Reparta su alimentación diaria en 5 tomas (intercalando una ración de tentempiés bajos en calorías, a media mañana y a media tarde, entre el desayuno, el almuerzo y la cena) y no saltearse ninguna comida, especialmente la primera de la mañana, decisiva para mantener el equilibrio metabólico a lo largo de la jornada. Algunos tentempiés (con menos de 100 calorías) que sacian el apetito sin influir en el peso son: 3 damascos pequeños, un tallo de apio, media taza de compota de manzana, una banana mediana, un yogur descremado, una zanahoria o un vaso de jugo de tomate.

sábado, 2 de julio de 2016

Claves para reconocer la depresión infantil

La depresión, que antes sólo se diagnosticaba en personas adultas, también están haciendo sufrir a los niños. Puede surgir a causa de "cambios importantes y estrés", como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, o problemas familiares, etc.

Claves para reconocer la depresión infantil

Claves para reconocer la depresión infantil
Forografía realizada por RyanMcGuire de Pixabay
Puede surgir a causa de cambios importantes en la vida del chico
Aproximadamente el 5% de los niños de la población general, padece de depresión en algún momento. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida, o que tienen desórdenes de la atención o de la conducta, o discapacidades en el aprendizaje, o a problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión.

¿Mi hijo está deprimido?

Seguro que en algún momento de la infancia de su hijo, alguna madre se ha preguntado eso. Lo primero que hay que decir es que cada chico es único en su forma de ser. Hay que conocer muy bien al nene, y saber lo que es realmente normal en su comportamiento. No hay que apresurarse a sacar conclusiones. Padres, maestros y profesores deben estar atentos cuando algún chico presente alguna de las siguientes características:

  • Está continuamente triste, llorando con más facilidad.
  • Pierde el interés por los juegos preferidos y por la escuela.
  • Se aleja de sus amigos y de la familia.
  • Presenta una comunicación pobre.
  • Se aburre y se cansa con facilidad.
  • Presta menos energía o concentración.
  • Se queda irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, montando rabietas o berrinches con más facilidad.
  • Se lo nota extremadamente sensible hacia el rechazo y el fracaso.
  • Expresa baja autoestima, depreciándose a ellos mismo.
  • Elige "finales tristes" para sus cuentos y representaciones.
  • Se comporta de una manera agresiva.
  • Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago.
  • Duerme demasiado, o muy poco.
  • Come demasiado, o muy poco.
  • Sufre una regresión, hablando como un bebé u orinándose en la cama.
  • Habla de suicidio.
  • Habla de escaparse de la casa.

El caso de los más chiquitos


Con niños de hasta tres años, las señales para preocuparse empiezan cuando parecen tristes o decaídos, aun cuando se les está consolando. Pueden, incluso, que se peguen desesperadamente a quien se ocupa de ellos o que dejen de comunicarse. La depresión en esos niños está casi siempre conectada con el cambio o pérdida de la persona responsable de su cuidado, o cuando quien les cuida no es capaz de responder a sus necesidades.

Qué se puede hacer en esos casos:


  • No ignore los síntomas de depresión. Dé a su hijo más atención de lo normal. Juegue con él y así le será más fácil hablar sobre sus problemas. Lea libros infantiles, con temas relacionados, dibuje, pinte, construya un rompecabezas con su hijo. Debe dedicarle un momento especial y único, y así crear un ambiente más cercano y de confianza.
  • Hágale preguntas y esté atento a las "pistas". Un chico en edad escolar (primaria) puede llegar a decir "soy tonto". No se trata simplemente de apoyarlos diciéndoles que no lo es, pregúntele sobre el por qué piensa que es así, si pasó algo en la escuela, etc. Podrá contestar diciendo que todo es una porquería. Y entonces pregúntele qué es lo que le parece malo. Lo importante es indagar sobre lo que piensa el chico. Sepa que él necesita de atención, de interés de su parte.
  • Establezca y mantenga las rutinas. El nene necesita sentirse arropado por una disciplina. Se sienten colaboradores y partícipes cuando se establece un horario para cada actividad. Los "límites" los piden ellos. Por ejemplo: no existe nada más cálido y lleno de afecto como leer un cuento antes de dormir, y ser bien arropado en su camita. De esta forma estará diciendo a su hijo que los problemas no son culpa de ellos. Que todo continúa como antes y que él es importante para usted.
  • Esté atento por si el chico tiene estrés. Es necesario reevaluar el calendario diario de actividades. Pregúntese si su hijo no está haciendo demasiadas cosas. Si no le está sobrecargando de actividades. Puede que el chico se siente cansado y estresado.
  • Tranquilícelo. Nada mejor que mimarlos, y a la vez averiguar sobre su rutina. Estar pendiente sobre el tipo de comida que más le gusta, si duerme toda la noche, si necesita de nuevas actividades y rutinas.
  • Busque tratamiento médico en el caso de que su hijo empiece a aislarse, comportarse mal, o a hacer comentarios negativos sobre él mismo. Tendrá que confiar en su instinto. Si ve que su nene ha sobrepasado el límite de la normalidad, busque ayuda y apoyo médico. El diagnóstico y tratamiento temprano de la depresión son esenciales para los chicos deprimidos. Comente el caso con el pediatra.

viernes, 1 de julio de 2016

Los mil y un beneficios de los ejercicios aeróbicos

Se llama aeróbico al ejercicio que consume una cantidad apreciable y continua de oxígeno, para que grandes masas musculares puedan utilizar las grasas como combustible o fuente principal de energía.

Los mil y un beneficios de los ejercicios aeróbicos

Los mil y un beneficios de los ejercicios aeróbicos
Fotografía realizada por Unspash de Pixabay
Los más comunes son caminar, trotar, nadar, bailar, pedalear y los llamados aeróbicos.
 Para lograr un consumo alto de las calorías que están acumuladas en el tejido graso, el ejercicio debe ser habitual, prolongado y de intensidad moderada, utilizando la mayor masa muscular posible, como las de las piernas, los glúteos y la parte baja de la espalda.

Los beneficios son evidentes, cuando el ejercicio aeróbico se acompaña de una alimentación balanceada y un estilo de vida sana.

  • Mejora la función cardiovascular, tanto en personas sanas como individuos que hayan sufrido infartos.
  • La presión sanguínea en los hipertensos disminuye, a mediano plazo, hasta en 7mmHg la sintólica y 4mmHg la diastólica, disminuyendo el requerimiento de medicamentos.
  • Baja los niveles de colesterol total en sangre, así como los de colesterol LDL o "colesterol malo" y de los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL o "colesterol bueno", reduciendo el riesgo de un ataque cardíaco.
  • Reduce los niveles sanguíneos de glucemia en los diabéticos.
  • Mejora la capacidad pulmonar, la circulación en general y el aprovechamiento del oxígeno no sólo por los músculos (incluyendo el músculo cardíaco), sino también por los órganos internos y la piel, lo cual se refleja en mayor capacidad para realizar esfuerzos, y mejoría en las funciones digestivas, renales, inmunológicas, endocrinas, el estado de ánimo, el sueño y de las funciones mentales superiores; además, reafirma los tejidos y la piel recupera parte de la lozanía perdida, contribuyendo no sólo a estar y sentirse más joven, sino también parecerlo.
  • Aumenta la absorción de calcio por los huesos, fortaleciéndolos y disminuyendo el riesgo de fracturas. Disminuye los niveles circulantes de adrenalina, la "hormona del estrés" y aumenta los niveles de endorfinas y otras sustancias cerebrales, contribuyendo a bajar la tensión emocional y mejorar el estado anímico, lo cual se refleja en una gran sensación de bienestar físico, emocionar y social. 

Objetivos

La intensidad del ejercicio aeróbico se puede medir con relación al volumen de oxígeno máximo consumido por el cuerpo. Para fines prácticos, la intensidad se calcula con la frecuencia de las pulsaciones cardíacas por minuto.

La frecuencia máxima o número máximo de pulsaciones por minuto (NPM) que puede alcanzar un corazón sano con seguridad, se calcula mediante una constante de 220 a la cual se le resta la edad, es decir: NPM=220-Edad.
Así, un hombre de 50 años sería: 220-50=170
Para las mujeres la constante es de 210.

Se considera ejercicio aeróbico suave, al realizado con una media del 55% al 60% del número máximo de pulsaciones (NMP), moderado al realizar entre el 60%-75%, y fuerte al ejecutado entre 75% y 85%. Por encima del 85% del NMP se agrega un gran componente anaeróbico.

Los mayores beneficios se logran con el ejercicio aeróbico moderado. Para el ejemplo, un hombre de 50 años debería mantener una frecuencia cardíaca entre 102 y 127 pulsaciones por minuto para que la intensidad del ejercicio sea moderada y esa sería su frecuencia cardíaca objetivo (FCO). Manteniendo la FCO se garantizan los beneficios y se evitan complicaciones.

Recomendaciones

El ejercicio debe ser gradual, iniciándolo desde niveles muy bajos en tiempo, frecuencia e intensidad, hasta alcanzar en el curso de 8 semanas, los parámetros adecuados, y mantenerlos en forma continua e intensidad moderada, para poder activar la utilización de las grasas como fuente energética. Las interrupciones impiden alcanzar y mantener la frecuencia cardíaca objetivo (FCO). Esa es una causa muy frecuente de fracasos.

El ejercicio aeróbico debe estar también acompañado de un incremento de la actividad física rutinaria, utilizando más las escaleras, hacer más actividades hogareñas como el trabajo de jardinería, limpiar el automóvil, organizar la biblioteca. 

Se aconseja por ejemplo, en un gran estacionamiento de un supermercado dejar el vehículo lo más lejos posible de la puerta; o bajar del colectivo unas cuadras antes del sitio de destino; bailar e incrementar las actividades al aire libre con la familia, nadar, caminar, practicar juegos de pelota, etc., pero sin excederse.

MUY IMPORTANTE

Calentamiento y enfriamiento: Nunca olvidar dedicar 5 minutos al calentamiento previo al ejercicio y otros 5 minutos al final, para el enfriamiento. De esta manera se evitan molestias como calambres, lesiones y dolor.

Tiempo y frecuencia del ejercicio aeróbico

Mínimo: 3 veces por semana durante 30 minutos.
Óptimo: 5 veces por semana durante 45 minutos.

Claves para vencer las hemorroides

Las hemorroides son pequeños tumores sanguíneos que se forman en la parte final del recto, debido a una excesiva dilatación de las últimas raíces de las venas de esta zona. Suelen presentarse en forma de pequeños bultos en los márgenes del orificio anal, que a veces sangran o escuecen.

Claves para vencer las hemorroides

Claves para vencer las hemorroides
Fotografía realizada por holdosi de Pixabay
Según datos estadísticos, entre un 40 y 60% de las personas de más de 40 años sufre este trastorno.
Aunque básicamente son dos los factores que predisponen a la aparición de hemorroides: estar sentado o de pie durante muchas horas al día y la herencia genética, existen otros muchos que influyen de manera determinante en sumanifestación, antes o después, en el tiempo y en la gravedad del trastorno.

Uno de los más importantes es el incremento de la presión intra abdominal. Es el caso del embarazo, la obesidad, el uso continuado de ropa ceñida o las situaciones en las que se produce una contracción intensa y continuada de los músculos abdominales, como puede ser un esfuerzo físico prolongado e incluso, y curiosamente, los estornudos y la tos persistente.

Por último, otro factor determinante es el estreñimiento que, además de aumentar la presión abdominal, irrita y debilita los tejidos de sostén en las venas hemorroidales.

Atención a la dieta y al estreñimiento

El estreñimiento no es sólo uno de los antecedentes más frecuentes de hemorroides, sino también una de las causas que pueden agravarlas. Cuando hay estreñimiento las deposiciones son más duras y friccionan intensamente la superficie del conducto anal que se irrita, inflama y debilita. Así, para prevenir o atenuar este problema deberá intentar regular su tránsito intestinal, añadiendo más fibra a la dieta y, sobre todo, mucha agua para mantener las heces blandas, unos 2-2,5 litros al día. La mejor fibra para estos casos es la soluble, como por ejemplo, la que se encuentra en la avena porque facilita las evacuaciones más blancas o la pectina de la manzana. Las infusiones de malva, una planta rica en fibras mucilaginosas, de efecto laxante suave, también da buenos resultados porque facilita la defecación sin irritar.

Además, en general, se deben evitar los platos especiados y picantes, ya que aumentan la incomodidad de las evacuaciones y acentúan los síntomas por su efecto irritante. Por la misma razón es aconsejable que modere el uso de sal, y evite los alimentos salados, el chocolate, el café y el alcohol.

Alimentos SÍ

Manzanas, peras, legumbres, uvas, arvejas, avena y verduras con hojas verdes cocidas, por su contenido en fibra soluble, y pan, pasta y arroz integral, por su fibra insoluble. Agua.

Alimentos NO

En general las especias, alimentos picantes y muy condimentados, la sal y los alimentos salados, el alcohol, el café, el chocolate, las frutas y verduras ácidas, los mariscos y los frutos secos que pudieran irritar la mucosa del conducto anal. También conviene reducir los carbohidratos refinados.